jueves, 15 de enero de 2015

Una idea,cien idiomas distintos y mil lenguajes diferentes.

La primera pregunta que me hice cuando tomé la decisión de ser entrenador fue si iba a ser capaz de transmitir mis ideas y mis conocimientos a quien entrenase,pero lo más sorprendente y lo que muchos desconocen es que también los formadores podemos mejorar y existen herramientas para aprender a transmitir esas ideas.

Lo primero que me planteé es si tenía suficientemente claro las ideas que quería transmitir,muchas veces si no tenemos claro el concepto a inculcar nos  va a resultar casi imposible explicarlo con claridad.Podemos ir modificando con el tiempo  o perfeccionando una idea  pero debemos de tener claro la raíz de la misma,para ello antes de iniciar la temporada es recomendable marcar una hoja de ruta tanto con lo que queremos que los futbolistas aprendan como con los objetivos a alcanzar.

Poseemos hoy días muchas herramientas para inculcar nuestros conocimientos a los futbolistas pero a veces ,por desconocimiento e incluso por dejadez no los utilizamos todos,pizarras,charlas individuales y colectivas,son las más habituales pero no las únicas.

Cualquier docente sabe que es muy complicado que la primera vez que le explicas algo,por ejemplo la división, a una clase de primaria toda la clase va a entender el concepto,por eso es casi indispensable repetirlo más veces,pero en el fútbol hay que ir más allá,además de repetirlo se debe de explicar tanto teórica como prácticamente y lo que debe de hacer un buen formador además es ir cambiando el lenguaje tanto corporal como oral e incluso poseer empatía con el interlocutor  para identificar en que puede fallar y porqué no termina de comprenderlo.

A veces nos empecinamos en explicar siempre lo mismo y con las mismas palabras,es más,soltamos una perorata como si tuviésemos un guión aprendido,pero cuando una idea se domina,podemos decir lo mismo de varias maneras diferentes,para ello debemos de manejar un léxico extenso, debemos cambiar el lenguaje según la edad de las personas a las que se lo queremos transmitir,e incluso cambiando el tono de voz varias veces dentro de la conversación hacemos menos monótono nuestras charlas.

Famoso fue el caso del entrenador Juande Ramos que cuando estuvo de entrenador del Real Madrid era muy criticado en las ruedas de prensa por su forma de hablar,incluso contrató a un profesional para que le enseñase a expresarse mejor en rueda de prensa,pero la clave es si somos capaces de expresarnos bien con nuestros futbolistas.

Esta claro que el entrenador ideal tiene que tener una buena dosis de muchas cualidades,pero sobre todo y tratándose del fútbol base la paciencia es la mayor cualidad que debemos poseer,y la paciencia también se entrena.

Por último quiero resaltar que el momento en el que escogemos transmitir nuestra idea también tiene que ser el correcto.A lo largo del entrenamiento va a ver fases donde los futbolistas van a estar más propensos  a la recepción de explicaciones.Estas deben de ser sobre todo claras,pero también concisas y si se tiene la oportunidad de dar un ejemplo práctico a la vez que se difunde mucho mejor.

Un saludo.






lunes, 12 de enero de 2015

Educar o competir,ganar o enseñar,¿son cosas compatibles?

Qué es lo que se le debe exigir a un entrenador de fútbol base,¿resultados o formación?,casi todo el mundo y casi sin pensar,te van a responder que un equilibrio de ambas pero en la practica ¿es esto así?.

A parte de que todo el mundo dice que vivimos en una sociedad consumista,es tremendamente alarmante la competitividad que se ha creado entre niños y padres por ser o tener los mejores en alguna especialidad,esto se traduce a que tanto los éxitos como los fracasos tanto en el ámbito escolar como deportivo son vividos con demasiada sobreexcitación.

Hay que tener muy en cuenta,y la mayoría de los entrenadores de fútbol base no lo hacen,que el trabajo de cantera no debe buscar resultados inmediatos,el trabajo con niños debe ser como correr una maratón,hay que ir poco a poco consolidando pequeños pasos para llegar lo más preparados posibles a la meta que es el salto al fútbol amateur o profesional con suerte.

El trabajo de cantera piensa a veces  más en el aquí y el ahora y se debe centrar más en marcar en cada niño unas bases,tanto futbolísticas como físicas en las que apoyarse en el futuro.

Desde hace ya algún tiempo existe entre los mentideros de fútbol base un debate entre si los niños deben de jugar todos por igual o por el contrario como el fútbol es un deporte de competición al fin y al cabo cada niño debe jugar lo que corresponda a su calidad.Yo me declino por la primera opción,todos los niños deben jugar sino casi los mismos minutos si los suficientes para que puedan progresar compitiendo,lo que tengo realmente claro es que un niño que sólo tiene oportunidades en los entrenamientos rara vez va a poder alcanzar el nivel de otro que juegue una media de 30-35 minutos en los partidos,y así si antes de la temporada había una diferencia de nivel futbolístico entre dos niños,al acabarla será mucho mayor.

Tengo también realmente claro que en la tarea de educar a niños de fútbol base los minutos de partido de cada niño no pueden ser gratuitos,es decir,tienen que jugar por fuerza,pero podemos cambiar el baremo de un niño a otro para que cada uno consiga esa cuota de minutos por motivos diferentes. Todos los niños no son iguales por eso creo que hay que tratar a cada uno diferente aunque como grupo se tenga unos mismos valores.

Un entrenador tiene que saber apreciar la diferencia entre niños que sin esfuerzo apenas van a poder realizar tareas fácilmente y otros que van a poner todo su empeño y a veces no las van a poder realizar,¿cual de los dos tiene más merito?¿el que saca un  10 sin estudiar o el que saca un 6 después de esforzarse mucho? ¿a quien hay que premiar de los dos con minutos en un partido?
Termino diciendo lo que expresé al principio,en el equilibrio está cuestión,ganar debe de ser una consecuencia de una buena enseñanza y no al revés.

Un saludo